Por qué manejar las deudas puede suponer un cambio radical en tu vida

Cuando escuchamos hablar de deudas, lo asociamos con algo negativo, de pagar a duras penas una cantidad que no tenemos. Pero no todas las deudas son malas, algunas incluso pueden ser tu mejor ayuda para incrementar tus ingresos (incluso tu camino hacia la libertad financiera).
En este artículo te cuento cómo diferenciar deuda buena (y como usarla a tu favor) de deuda mala. También la mejor manera de ponerle fin a los préstamos tóxicos en caso de que tengas alguno, ¡Adios intereses altos!

Tipos de deuda

En nuestra vida probablemente nos toque contraer algún que otro préstamo. Hemos oído hablar sobre deudas desde pequeños, es un concepto que tenemos presente pero en el que no se profundiza.

Y estamos acostumbrados a asociar el pagar deudas con algo negativo, cuando no tiene por qué ser así.

Si una deuda es buena o mala dependerá de si sirve para comprar un (buen) activo o un pasivo.

Un activo te ayuda a generar más dinero, ya sea una renta mensual o una mejora en tus habilidades para acceder a un puesto de trabajo con mayor salario.

Un pasivo sólo te hace consumir, como puede ser una televisión o unas vacaciones en el Caribe. No pone dinero en tu bolsillo, te lo quita.

Vamos a verlo más en profundidad.

Qué es la deuda buena

Arquímedes dijo «Dame un punto de apoyo y moveré el mundo» gracias a la aplicación de la palanca, donde logramos mover objetos más pesados de lo que seríamos capaces de levantar a pulso.

Eso precisamente es la deuda buena. Te permite aumentar tus ingresos estables a lo largo del tiempo usando una fuerza de la que ahora mismo no dispones.

Tiene un efecto multiplicador, porque si vas sumando pequeños activos la suma total puede ser muy grande.

Para que sea deuda buena, lo que produce tiene que ser mayor de lo que cuesta, y eso no es siempre fácil de medir.

Podemos dividir la deuda buena en dos principales campos: Deuda para formación y deuda para inversión.

En formación entraría, por ejemplo, contraer una deuda de 5.000€ para hacer un máster que te permita acceder a un sueldo de 500€ más al mes. En 10 meses lo tendrías amortizado y después ya serían ganancias para toda la vida.

No he contado el coste en tiempo por simplificar y porque he supuesto que disfrutas tanto haciendo el máster que lo haces encantado en tu tiempo libre como un hobby. 😉

En inversión el mejor ejemplo sin duda es la deuda hipotecaria. Contraes una deuda a largo plazo con el banco para que te de cada mes la renta de tus inquilinos. Si es para vivir tú, dejas de pagar alquiler y tienes en propiedad una vivienda, por lo que es un enfoque similar.

La deuda hipotecaria es un gran camino para hacer crecer tu patrimonio, siempre que tengas dinero suficiente para hacer frente a todos los inconvenientes que puedas tener, como que se vayan los inquilinos, incrementen los impuestos o vengan nuevas derramas.

Incluso si tienes el dinero suficiente para pagar el piso de una vez, si te ofrecen una hipoteca con interés muy bajo, te puede salir rentable pagar únicamente la entrada, no descapitalizarte e invertir el resto del dinero en otros productos como fondos indexados.

Pero que contraigamos una deuda para formación o inversión no quiere decir necesariamente que sea deuda buena. Aquí van algunos ejemplos:

Adquirir una deuda para comprar acciones de una empresa que parece que va a subir mucho, es una mala decisión. El mercado es impredecible y solo debes invertir el dinero que estás dispuesto a perder, especialmente en una apuesta a una sola empresa.

No debemos de caer en la trampa de autoengañarnos: Si quieres trabajar en tu proyecto online, no te excuses en ello para financiar el mejor portátil del mercado cuando el que tienes, aunque vaya un poco lento, funciona perfectamente y podrías trabajar con él.

Hay que valorar si esa deuda nos va a salir rentable o no. Es decir, si con ese portátil mi productividad va a subir tanto que se va a pagar solo o no.

Qué es la deuda mala

La deuda mala son los préstamos que tomamos para comprar pasivos, es decir, productos o servicios que no nos van a proporcionar más dinero. Normalmente deuda de tarjeta de crédito, aunque entran otro tipo de préstamos.

Ejemplos de préstamos tóxicos podrían ser financiar un viaje, un televisor nuevo o un móvil a la última.

Este tipo de préstamo financia productos que ahora mismo no nos podemos permitir, que se suelen comprar por capricho. En lugar de ahorrar hasta tener el dinero suficiente para adquirirlos al contado, se contrae una deuda para obtenerlo lo antes posible.

Mientras que el ahorro es posponer consumo presente para tener más en el futuro, la deuda mala hace todo lo contrario: consumes ahora y pagarás más (o mucho más, dependiendo de los intereses) en el futuro.

Esta actitud de quererlo todo cuanto antes es muy peligrosa, ya que te puedes acostumbrar a este estilo de vida lo cual genera un efecto de bola de nieve donde las deudas se pueden descontrolar y estar esclavizado durante muchos años.

Un escenario que tiene que hacer que se te salten las alarmas es cuando el tiempo del préstamo supera al tiempo de vida del producto, por ejemplo financiar un teléfono móvil dos años y cambiarlo cada año y medio, o financiar un viaje de una semana al Caribe durante 10 meses. 

Este tipo de deuda hay que evitarla a toda costa.

La carrera de la rata

La carrera de la rata es un concepto que hizo famoso Robert Kiyosaki en su libro «Padre rico, padre pobre«. Se define como un círculo vicioso donde tus gastos crecen al nivel de tus ganancias, es decir, si te aumentan el salario un 10% más, tú gastas 10% más.

El origen del nombre es que ejemplifica una rata dentro de la rueda donde por más rápido que corra (Que sería sinónimo de hacer más dinero) no va a salir de ahí porque la rueda también gira más rápido (Los gastos aumentan proporcionalmente).

Si tenemos más ganancias bien por un cambio de trabajo, ascenso, herencia o similar no debemos aumentar los gastos en proporción, pues entonces vamos a estar en la misma situación pero con un par de caprichos más que no nos van a hacer mucho más felices.

Seguirás teniendo que ir a trabajar y tu libertad económica seguirá igual de lejos. Aquí el “No es más rico quién más tiene sino quien menos necesita” se aplica a la perfección.

En relación a la deuda mala, la carrera de la rata pasa por varias fases las cuales son cíclicas, es decir, se repiten continuamente:

Consumimos en exceso -> Nos endeudamos para pagarlo -> Trabajamos más para pagar las deudas -> Consumimos en exceso -> [Repetir]

Por eso, si te encuentras sumergido en deuda mala, es importante parar cuanto antes, solventar los préstamos y eliminar estos hábitos, de lo contrario tus finanzas personales estarán en muy mala posición durante mucho tiempo.

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

Cómo eliminar la deuda mala de manera eficaz y para siempre

Las deudas tienen diferentes tipos de interés, y diferente funcionamiento, así que lo primero que debes de hacer es clasificar tus deudas.

Por ejemplo, las tarjetas de crédito suelen tener un interés muy alto, superior al 10% a lo que se suma el sistema revolving o de interés compuesto

Este sistema es muy tóxico para el consumidor ya que te cobran el interés de manera mensual y se acaban generando préstamos muy grandes debido a demoras en los pagos. 

Es una deuda que tenemos que liquidar cuanto antes, debe de ser nuestra prioridad.

Liquida antes las deudas que crecen más rápido

Puedes ordenarlas por tipo de interés, liquidando primero las que lo tengan más elevado. Como he mencionado antes, si la deuda es de tipo revolving, dale prioridad para acabar con ella cuanto antes, porque crece más rápido que las demás.

Si te sacrificas al principio, vas a ganar mucho tiempo

Cuanto más tiempo pases con préstamos más vas a pagar, por ello, es importante ponerse en modo austero cuanto antes ya que ganarás tiempo (y dinero) cuanto antes lo hagas. 

Si estás en una situación con muchas deudas tóxicas, lleva un control de tus gastos superfluos, quítate suscripciones como Netflix, evita ir al cine o a restaurantes.

Recuerda que el sacrificio es durante un tiempo limitado. Quitarte de algunos caprichos ahora te permitirá pagar antes las deudas y vivir mucho mejor antes. Al final saldrás ganando.

Intenta renegociar la deuda

Intenta conseguir un tipo de interés más bajo, si eres un buen pagador seguro que el banco no quiere perderte como cliente.

Negocia rebajar el interés de la deuda, no pierdes nada por intentarlo y puedes ahorrarte bastante dinero.

Si tienes deuda con la seguridad social, puedes solicitar un aplazamiento en caso de que lo necesites.

¿Prescriben deudas?

Las deudas solo prescriben en un plazo que suele ser 5 años si no te reclaman el pago. Algo que suele ser bastante poco frecuente si es una deuda hipotecaria o de tarjeta de crédito, ya que iniciarán este proceso nada más conocer el impago.

Refinanciación de deudas

La refinanciación de deudas consiste en agrupar deudas y estructurarlas de una manera que te sea más cómodo pagarlas.

Con el que contraes las deudas, normalmente la entidad bancaria, no le conviene que entres en impagos. Por ello pueden estar abiertos a cambiar a unas condiciones más adaptadas a tu capacidad financiera.

Puedes subrogar deuda, lo que consiste en que tu banco traspasa la deuda a otro banco y este sí te ofrece condiciones más favorables para pagarla.

También puedes reunificar deuda, pidiendo un único préstamo para pagar todas tus deudas de golpe, quedándote con un único préstamo que negociarás para tener condiciones más favorables, bien sea reduciendo la cuota o reducir/aumentar el plazo de pago.

Genera ingresos extra

En la etapa de eliminar deudas unos ingresos extra pueden ser muy beneficiosos por el dinero de intereses a pagar que nos va a ahorrar en un futuro. 

Al igual que he comentado antes, cuanto antes pagues, menos intereses vas a pagar y más tiempo ganas.

No pierdas la motivación, recuerda que cuanto antes empieces a saldar tus deudas, antes serás libre y te ahorrarás mucho esfuerzo futuro.

Conseguir un trabajo extra puede ayudarte bastante en esta etapa, es un sacrificio elevado pero te va a hacer sacrificarte durante menos tiempo. En el cómputo global saldrás ganando.

Conclusión

Hay que saber distinguir entre deuda buena y deuda mala, ya que eso supone una gran diferencia: En una vas a acabar haciendo más dinero y la otra supone un tremendo lastre para tus finanzas personales.

La deuda buena te ayudará a aumentar tus ingresos de manera permanente, consiguiendo rentabilizar la deuda en un corto periodo de tiempo.

Quitarse la deuda mala es costoso pero cuanto antes se haga, menos esfuerzo habrá que hacer. Trabaja duro para acabar con ella y aprende de tus errores para no volver a caer en ellos.


Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

¿Y tú? ¿Tienes aluna deuda mala que tengas que controlar? ¿Conocías el concepto de deuda buena y lo utilizas para hacer crecer tus ganancias? Cuéntanoslo en los comentarios.

Si te ha parecido útil este artículo, recuerda que puedes apoyar al blog de muchas maneras.

2 comentarios en “Por qué manejar las deudas puede suponer un cambio radical en tu vida”

  1. Nunca lo había visto así…. Me gustó el articulo, la diferencia entre deuda buena y deuda mala…

    Yo tengo una deuda ahora del coche y algunas tarjetas de credito, no mucho pero tengo que reducirlo si o si…. Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *