El dinero como nunca antes lo habías visto

Seguro que sabes que una barra de pan te cuesta sobre un euro, que el último iPhone cuesta más de 1000€ y lo que vale un buen coche recién sacado del concesionario.

Pero el precio es relativo a la persona que lo compra, por lo que solo con el precio te falta información. ¿Estás valorando realmente el coste que te va a suponer? En este artículo te cuento otra manera de medir el coste que te da un valor más real y preciso. Échale un vistazo al artículo y tendrás otra perspectiva que te ayudará a tomar mejores decisiones al comprar.

Por qué medir las cosas en dinero nos da una visión distorsionada

Cada persona es un mundo: Trabajos diferentes, ciudades diferentes, comemos comida diferente y compramos cosas diferentes. Todos consumimos y gastamos de manera distinta.

Cada persona lleva un estilo de vida distinto en cuanto al manejo del dinero. Podemos llamar a esto «estilo de vida financiero».

Se definiría como el dinero que produces, mediante tu trabajo frente al el dinero que gastas, ya sea en alimentación, alquiler, hipoteca o deudas.

Normalmente lo que gastas va en correlación con lo que produces. Cuando nos suben el sueldo solemos pensar en tener un coche mejor, vivir en un sitio más grande con un mayor alquiler y consumir productos más caros.

Llevado al extremo es lo que se conoce como la carrera de la rata, cuando vives a una nómina de la indigencia porque si ganas 1.000€, gastas 1.000€ y si te aumentaran el sueldo a 5.000€ también gastarías 5.000€.

Pero no todos lo hacen así, seguro que conoces casos de gente que, a pesar de ganar bastante dinero, tiene el mismo coche que hace años cuando cobraba la mitad y prácticamente los mismos gastos, con un mejor sueldo ha mantenido su estilo de vida porque le satisface tal y como está.

Para una persona con un salario (más rentas extras que provienen de la inversión) de 5.000 euros al mes después de impuestos, comprar el último modelo de móvil por 1.000€ no le supondrá mucho esfuerzo, ahorrando el 10% de sus ingresos durante dos meses y ya se lo puede comprar.

En cambio, para alguien que cobre 900 euros netos al mes es muy distinto, ahorrando un 10% de su salario necesitará de un año para poder adquirir el móvil. Necesitará de mucho esfuerzo.

Ingresos distintos, valor distinto. Si se cae el móvil y se rompe a ninguno de los dos le va a hacer gracia, pero al segundo le va a doler más porque ha supuesto un mayor esfuerzo para él, tiene más valor.

El dinero es tiempo

Ver el coste de los productos en el tiempo que nos ha constado conseguirlos es una manera mucho más justa de valorarlos.

El concepto de ver el dinero como tiempo me parece muy interesante. No me paré a pensar sobre él hasta que empecé a trabajar y me puse a comparar los salarios por hora con gente más veterana.

También me encantó cómo tratan el tema en la película «In time».

Sin entrar en mucho detalle ni spoilers indeseados, en el mundo de «In Time» no existe el dinero, se comercializa con tiempo. Cada persona nace con un tiempo determinado el cual si llega a cero, la persona muere. 

Trabajando puedes añadir tiempo al contador, mientras que si consumes pagarás con tu tiempo. Imagínate tener que pagar un refresco con literalmente 3 minutos de tu vida. Realmente no vivimos en algo tan alejado.

Pongamos el ejemplo de Juan, que cobra 1600 euros netos (unos 2.000€ brutos) al mes y trabaja 40 horas a la semana, equivalente a 160 horas al mes. 

A este salario hay que quitarle lo que te cuesta tu trabajo. Porque trabajar tiene unos gastos asociados a ello: Transporte, ropa, comida… Entre otros.

Vamos a suponer que estos costes son 160€ (por debajo de la media) y se van principalmente en trasporte. Por lo cual el salario queda 1.440€.

Las horas que invierte en ir a trabajar las contamos, dado que son horas que si no fuera a trabajar no las emplearía en eso. Imaginemos que Juan tarda 30 minutos en ir a trabajar y otros 30 minutos en volver a casa, mucho menos que la media en España.

Eso supone que a las 160 horas de trabajo al mes, le sumemos 20.

Lo cual nos deja que a Juan en una hora saca 1.440 / 180 = 8€.

Un gasto de 8 euros supone para Juan una hora invertida de su trabajo para ello.

Bien, ahora ya sabemos la parte de generar dinero, te invito a que la hagas con tus números.

Vayamos ahora con la parte del gasto para ver cuánto cuestan las cosas con nuestro nuevo sistema de medida.

Comprar el último modelo de móvil

No es extraño ver gente con salarios medios-bajos pero que tienen lo último: Un gran televisor, el último modelo de robot-aspirador y un móvil reluciente de la marca de la manzana.

Es su dinero y lo gastan como quieren, faltaría más. Pero vamos a ver cuánto les cuesta en tiempo.

Buscando el precio más bajo del último iPhone, he encontrado 800€, que a mi, personalmente, me sigue pareciendo estratosférico. Pero Juan se ha encaprichado, y vamos a calcular qué le cuesta en términos de tiempo.

A Juan le cuesta conseguir el móvil 800€ (Precio del móvil) / 8 euros la hora = 100 horas.

Juan invierte 100 horas de su vida en conseguir su móvil nuevo. Más de 12 días trabajando 8 horas diarias solo para tener el último modelo de móvil.

A mi me resulta impactante, ver lo que consumimos de esta manera cambió mi manera de ver las cosas y me hizo ver realmente su valor.

Juan ha leído este artículo y se ha dado cuenta que prefiere gastar «solo» 25 horas de su vida en un móvil de 200€ porque tampoco ve mucha diferencia para el uso que le va a dar. Y disfrutar las otras 75 horas de diferencia en algo que le guste más, como estar con su familia o hacer senderismo.

Comprar un coche a plazos

También es muy interesante ver una compra más grande con perspectiva, por ejemplo, hay gente que se lanza a por un gran coche sin realmente necesitarlo. 

Aquí vamos a distinguir dos escenarios, cuando estás pagando cuota y cuando no.

Pagando cuota

Supongamos que Juan se compra un coche por 18.000 euros, incluyendo los intereses. Lo financia a 5 años sin intereses, lo cual son 60 meses, que da una cuota mensual de 18.000 / 60 = 300 euros.

Aparte, tenemos unos gastos de seguro + gasolina + reparaciones de 100 euros al mes.

Durante los 5 primeros años que Juan tiene que pagar cuota del coche y los gastos asociados, paga al mes 400. 

Eso supone un gasto de 400 / 8 = 50 horas al mes. 

Cada mes, Juan le dedica más de una semana de trabajo exclusivamente para pagar el coche, el 30% de su tiempo trabajado durante cinco años.

Si lo trasladamos a todo el tiempo que trabajamos en un año, es como si dedicaras más de tres meses enteros trabajando solo para pagar el coche.

Pagando solo los gastos asociados

Cinco años después por fin Juan ha acabado de pagar la cuota del coche, ahora “sólo” tiene el mantenimiento, veamos cuanto el cuesta:

100 euros / 8 euros la hora = 12,5 horas. Un día y medio de su trabajo al mes durante la vida útil del coche se lo dedica exclusivamente a pagar sus gastos asociados. 

Valorando el dinero en su justa medida

Con este artículo, no se pretende llamar a la austeridad más absoluta, que vivas en la miseria y no te compres nada. Todo tiene un coste, y ese coste puede o no merecer la pena dependiendo de tu criterio personal.

Simplemente dar otra perspectiva al trabajo y tu relación con el dinero. He querido darte otra herramienta, otra unidad de medida a la hora de valorar si hacer una compra o no.

¿De verdad quieres tanto ese móvil nuevo que estás dispuesto a trabajar 12 días exclusivamente para ello? 

Puede que la respuesta sea sí, realmente le sacas partido y te hace mucha ilusión, si es así perfecto, no hay de qué preocuparse. Cómpralo y disfruta.

Pero está bien analizar y medir lo que consumimos también en el tiempo que empleamos para conseguirlo, para ser conscientes del valor real de las cosas.

A partir de cierto presupuesto, el aumento del mismo no genera una satisfacción adicional, la utilidad de cada euro es menor. Siguiendo con el ejemplo del móvil pasar de uno de 50€ a uno de 150€ es un cambio grande, pero de uno de 400€ a otro de 500€ el cambio será mucho menor, apenas habrá mejoras, aun siendo ambos 100€ más caros.

Si descorrelamos nuestros ingresos de nuestras horas trabajadas, por ejemplo invirtiendo en fondos indexados o en crowndlending, el coste el tiempo de lo que compramos se reduce, incluso pudiendo llegar a que todos nuestros gastos estén cubiertos por la inversión si acumulamos suficiente.


Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

¿Te has planteado alguna vez el medir el dinero en tiempo? ¿Hay algún capricho por el que, haciendo las cuentas de tiempo, se te han ido las ganas? Cuéntamelo en los comentarios.

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