El dinero como nunca antes lo habías visto

Estamos muy acostumbrados al dinero, sabemos lo que suele costar una barra de pan, un móvil de última gama, un coche recién sacado del concesionario.
Pero, ¿Y si te dijese que hay otra manera de medir lo que cuesta un producto? ¿Y si te dijese que esta manera de medir es única para cada individuo y te da el valor real de las cosas de manera más precisa?

Por qué medir las cosas en dinero nos da una versión distorsionada

Cada persona es un mundo: Trabajos diferentes, ciudades diferentes, comemos comida diferente y compramos cosas diferentes. Todos consumimos y gastamos de manera distinta.

Cada persona lleva un estilo de vida distinto en cuanto al manejo del dinero. Pero, ¿A qué llamamos estilo de vida económico?

Se definiría como el dinero que produces, ya sea mediante tu trabajo o inversiones frente al el dinero que gastas, ya sea en alimentación, alquiler, hipoteca o deudas.

Normalmente lo que gastas va en correlación con lo que produces. Cuando nos suben el sueldo solemos pensar en tener un coche mejor, vivir en un sitio más grande con un mayor alquiler y consumir productos más caros.

Pero no todos lo hacen así, seguro que conoces casos de gente que, a pesar de ganar bastante dinero, tiene un coche utilitario y no va a restaurantes caros, con un mejor sueldo ha mantenido su nivel de vida en cuanto a gastos.

Para una persona con un salario de 5.000 euros al mes después de impuestos, comprar el último modelo de móvil por 1.000€ no le supondrá mucho esfuerzo, ha podido ahorrar el 10% de su salario durante dos meses y ya se lo podría comprar.

En cambio, para alguien que cobre 900 euros netos al mes es muy distinto, ahorrando un 10% de su salario necesitará de un año para poder adquirir el móvil. Necesitará de mucho esfuerzo.

Estilos de vida distintos, valor distinto. Si el móvil se rompe al caer a ninguno de los dos le va a hacer gracia, pero al segundo le va a doler más porque ha supuesto un mayor esfuerzo para él, tiene más valor.

El dinero es tiempo

Y es que en muchas ocasiones ver el coste de los productos con su equivalente en el tiempo que nos ha costado conseguirlos es lo más justo.

A la hora, producimos una cierta cantidad de dinero, ya sea trabajando, ya sea con inversiones. Y a lo largo del mes vamos gastando esa cantidad de dinero, por lo que son equivalentes.

Este concepto, sobre el cual reflexioné cuando empecé a trabajar y comparé el salario por hora con los ingenieros más veteranos, también se ve de una manera parecida en la película “In Time”.

Sin entrar en mucho detalle ni spoilers indeseados, en el mundo de «In Time» no existe el dinero. Cada persona nace con un tiempo determinado el cual si llega a cero, la persona muere. 

Trabajando puedes añadir tiempo al contador, mientras que si consumes pagarás con tu tiempo. Imagínate tener que pagar un refresco con literalmente 3 minutos de tu vida. Realmente no vivimos en algo tan alejado.

Si te resulta extraño, el concepto de el dinero es tiempo se puede ver mucho mejor con un ejemplo:

Pongamos el ejemplo de Juan, que cobra 1400 euros netos (Después de impuestos) al mes y trabaja 40 horas a la semana, lo que hacen 160 al mes. 

El transportarse hacia el trabajo, ya sea en trasporte público o en su coche consumiendo gasolina, le supone un gasto extra de 40 euros al mes y tarda media hora en ir al trabajo.

Por lo cual el salario restando el transporte por el trabajo le queda 1.360€.

Las horas que invierte en ir a trabajar las contamos, dado que son horas que si no fuera a trabajar no las emplearía en eso. Una hora más por día laboral le supone 180 horas.

Lo cual nos deja que a Juan en una hora saca 1.360 / 180 =  7,5€ de manera aproximada.

Un gasto de 7,5 euros supone para Juan una hora invertida de su trabajo para ello.

Bien, ahora ya sabemos la parte de generar dinero, te invito a que la hagas con tus números.

Vayamos ahora con la parte del gasto para ver cuánto cuestan las cosas con nuestro nuevo sistema de medida.

Comprar el último modelo de móvil

No es extraño ver gente con salarios normales-bajos pero que tienen lo último: Un gran televisor, el último modelo de robot-aspirador y un móvil reluciente de la marca de la manzana.

Buscando el precio más bajo del último iPhone, he encontrado 760€, que a mi, personalmente, me sigue pareciendo estratosférico. Pero Juan se ha encaprichado, y vamos a calcular qué le cuesta en términos de tiempo.

A Juan le cuesta conseguir el móvil 760€ (Precio del móvil) / 7,5 euros la hora = 101 horas.

Juan invierte más de 100 horas de su vida en conseguir su móvil nuevo. Más de 11 días trabajando 8 horas diarias (Más la hora de transporte) solo para tener el último modelo de móvil.

A mi me resulta impactante, ver lo que consumimos de esta manera cambió mi manera de ver las cosas y me hizo ver realmente su valor.

Comprar un coche a plazos

También es muy interesante ver una compra más grande con perspectiva, hay gente que se lanza a por un gran coche sin realmente necesitarlo. 

Aquí vamos a distinguir dos escenarios, cuando estás pagando cuota y cuando no.

Pagando cuota

Supongamos que Juan se compra un coche por 18.000 euros, incluyendo los intereses. Lo financia a 5 años, lo cual son 60 meses, que da una cuota mensual de 18.000 / 60 = 300 euros.

Aparte, tenemos unos gastos de seguro + gasolina + reparaciones de 100 euros al mes.

Durante los 5 primeros años que Juan tiene que pagar cuota del coche y los gastos asociados, paga al mes 400. 

Eso supone un gasto de 400 / 7,5 = 53 horas. 

Cada mes, Juan le dedica una semana y un día de trabajo exclusivamente para pagar el coche, el 30% de su tiempo trabajado durante cinco años.

Si lo trasladamos a todo el tiempo que trabajamos en un año, es como si dedicaras más de tres meses enteros trabajando solo para el coche.

Pagando solo los gastos asociados

Cinco años después por fin Juan ha acabado de pagar la cuota del coche, ahora “sólo” tiene el mantenimiento, veamos cuanto el cuesta:

100 euros / 7,5 euros la hora = 13,3 horas. Un día y medio de su trabajo mensual durante la vida útil del coche se lo dedica exclusivamente a pagarlo. 

Valorando el dinero en su justa medida

Con este artículo, no se pretende llamar a la austeridad más absoluta, que vivas en la miseria y no te compres nada.

Simplemente dar otra perspectiva al trabajo y tu relación con el dinero. 

¿De verdad quieres tanto ese móvil nuevo que estás dispuesto a trabajar 12 días exclusivamente para ello? 

Puede que la respuesta sea sí, realmente le sacas partido y te hace mucha ilusión, si es así perfecto, no hay de qué preocuparse.

Pero está bien analizar y medir lo que consumimos también en el tiempo que empleamos para conseguirlo, para ver el valor real de las cosas.

A partir de cierto presupuesto, el aumento del mismo no genera una satisfacción adicional, la utilidad de cada euro es menor. Siguiendo con el ejemplo del móvil pasar de uno de 100€ a uno de 150€ es un cambio grande, pero de uno de 400 a otro de 450€ el cambio será mucho menor, apenas habrá mejoras, aun siendo ambos 50€ más caros.


¿Te has planteado alguna vez el medir el dinero en tiempo? ¿Hay algún capricho por el que, haciendo las cuentas de tiempo, se te han ido las ganas? Cuéntamelo en los comentarios


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