Ahorrar para ayudar tu futuro yo: consume más con el mismo esfuerzo

En este artículo hablo de cómo ponerle las cosas fáciles a tu futuro yo, siendo capaz de consumir el doble con el mismo esfuerzo. Imagínate que todos tus gastos mensuales fuesen la mitad. ¿Suena bien, no? ¡Sigue leyendo!

El ahorro junto con la inversión te permite consumir mucho más

El ahorro es posponer consumo, es decir, no gasto cierta cantidad de dinero ahora para gastar esa cierta cantidad de dinero en un futuro.

Pero en realidad es más que eso, porque hay un factor multiplicativo que podemos usar para aumentar esa cantidad, que no es otro que el de la inversión.

La inversión a largo plazo tiene dos grandes ventajas frente a quien ahorra el dinero y lo mantiene parado en el banco:

  1. Lo protege frente a la inflación, que hace que nuestros ahorros pierdan poder adquisitivo año tras año.
  2. Lo multiplica, haciendo crecer el dinero ahorrado.

Este concepto lo ilustro en la siguiente imagen:

Esto quiere decir que tu futuro yo va a vivir mejor que tu yo actual. No solo por las mejoras globales que se suelen dar año tras año (los avances en la medicina y tecnología, por ejemplo), sino porque tendrás más poder adquisitivo relativo.

Imagínate dos gemelos idénticos. Los dos muy ahorradores, pero uno invierte y el otro no.

Al cabo de los años, el gemelo que invierte podrá tener una mejor casa, un mejor coche y podrá consumir más en general si así lo desea que su gemelo ahorrador pero no inversor.

La inversión te permite comprar con descuento

La inversión es beneficiosa para todos, desde patrimonios humildes a grandes fortunas.

Por ejemplo, el coste de un coche es un gasto muy importante para muchas familias, ¿Y si pudiésemos conseguirlo a mitad de precio?

Se puede. Solo tienes que empezar a ahorrar e invertir para tu próximo coche inmediatamente después de comprar tu coche actual.

Veámoslo con un ejemplo, supongamos:

  • Coste del coche: 24.500€
  • Duración del coche: 20 años
  • Inversión: 50€ al mes
  • Rentabilidad: 6,5% + inflación

Se podría poner un coste del coche más barato, pero también tiene gastos asociados año tras año como seguros, impuestos o gasolina. Vamos a dejarlo así para ejemplificar la potencia de esta idea, los números son ilustrativos.

Hemos ido aportando cada mes 50€ para nuestro futuro coche, haciendo un total de 12.000€ (20 años x 12 meses x 50 euros).

Como han estado invertidos en lugar de parados, han generado 24.703€ con una rentabilidad del 6,5% + inflación. Por lo tanto, nos ha salido el nuevo coche de 24.500€ por menos de la mitad de precio, porque hemos aportado 12.000€. Un gran descuento.

El coche es sólo un ejemplo para que veas la importancia del ahorro y la inversión a largo tiempo. Se puede aplicar con todo el consumo que hagas: supermercado, ocio, restaurantes, casa… Imagínate cómo sería que tus gastos mensuales fuesen de la mitad.

Eso sí, para disfrutar del enorme poder que te da la inversión a largo plazo hace falta mucha disciplina. No todo el mundo tiene la mentalidad de mirar por su yo futuro y aumentar su riqueza a largo plazo, aunque sin duda, te hará vivir con mejor calidad de vida en un futuro.

Por supuesto, nunca nos tenemos que olvidar de vivir el presente. Es el único instante en el que realmente estamos vivos y existimos. Pero esto es perfectamente compatible con el ahorro y la inversión a largo plazo.

No por derrochar mucho dinero vas a ser más feliz. Esto lo vimos en un post anterior, llamado la importancia de ser ahorrador, donde encontrábamos nuestra zona ideal de ahorro que maximiza nuestra felicidad presente y futura, no te lo puedes perder.


Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

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