Cómo ser más feliz: Entiende cómo tus creencias afectan a tu estado anímico

¿Cómo te afectan los diferentes acontecimientos a tu alrededor? Si hay muchas cosas que te suelen afectar negativamente, seguramente estás viendo una realidad que no existe. ¿Y si te dijera que es un tema que está muy estudiado por la psicología y comprender cómo funciona nuestro cerebro en estas situaciones te ayudará a tener una mejor vida y ver las cosas de una manera más positiva? ¿Suena genial, verdad? Aprende todo sobre ello en este artículo.

Nos ponemos a prueba

Vamos a hacer un ejercicio.

Piensa cómo fue la tarde de ayer e intenta ponerle nota, de 10 (Extremadamente bien) al 0 (Extremadamente mal).

Ahora te pido que me pienses por qué le has dado esa nota.

Te dejo un momento… Haz el ejercicio y no vayas directo a la respuesta, eh 😉

Bien, seguramente hayas pensado cosas concretas que te han pasado. Por ejemplo: Era un día lluvioso, hice ejercicio en casa, tuve una llamada incómoda por teléfono, una persona me miró mal… etcétera. Bien, a estos actos vamos a llamarles simplemente «A».

Experimentamos miles de acontecimientos «A» al día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Más grandes o más pequeños.

Y parece que estos acontecimientos transcurridos a lo largo del día determinan lo que te han hecho sentir: Enfadado, entusiasmado, triste… Y estos sentimientos lo hayas puesto en forma de nota del 0 al 10.

Si has tenido mayoritariamente sentimientos positivos habrás puesto buena nota y si son mayoritariamente negativos, mala nota.

A ese resultado final, es decir, cómo te hizo sentir, lo vamos a llamar «C».

Tendemos a pensar que A causa C, es decir, que cada acontecimiento tiene asociado un sentimiento. Pero esto es verdad del todo, y te cuento por qué. Seguramente te habrás quedado a cuadros como yo cuando leí sobre este tema, pero lo entenderás muy pronto.

Modelo ABC de Ellis

Los acontecimientos A no generan de forma directa los sentimientos C. Pasan antes por un filtro al que llamaremos B.

Este B son las creencias o pensamientos que tenemos acerca de A, es decir, de determinados acontecimientos. Las consecuencias emocionales C no se generan a partir de A, sino a partir de B.

Veámoslo con un ejemplo:

  • Acontecimiento (A): No me han respondido al whatsapp.
  • Pensamiento o creencia (B): Inseguridad, pienso que no le gusto a la gente.
  • Consecuencia emocional (C): Me enfado con esa persona y mi inseguridad se refuerza.

Vemos como se ha generado una consecuencia emocional muy negativa. ¿Pero qué pasa para otra persona con otros prensamientos o creencias?

  • Acontecimiento (A): No me han respondido al whatsapp.
  • Pensamiento o creencia (B): Si no me responde será porque estará hasta arriba de trabajo.
  • Consecuencia emocional (C): Estoy relajado, le escribiré después por si se le ha pasado.

Para un mismo A, la C va a ser distinta porque cada persona tiene su propia B. Esto quiere decir que los mismos acontecimientos (A) pueden tener resultados emocionales (C) muy distintos según las creencias o pensamientos (B) de cada persona.

Y hay tantas B como personas porque en nuestros pensamientos y creencias sobre hechos que definen cómo nos afectan los acontecimientos, influye todo: Metas, creencias religiosas, cultura, experiencias pasadas, fobias, creencias irracionales, inseguridades, pesamiento político, traumas, etcétera.

Esto puede hacer que si una B no está ajustada a la realidad una persona pueda tener consecuencias emocionales muy negativas para la mayoría de sucesos que acontecen a su alrededor.

Cómo nos tomamos lo que nos sucede nos afecta más emocionalmente que el propio hecho en sí.

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

Cómo el modelo ABC puede ayudarte a tener una mejor vida

Cuando crees que objetivamente un acontecimiento causa una consecuencia emocional, quedas indefenso, no puedes hacer nada.

En cambio, cuando entiendes que todo acontecimiento pasa por un filtro de tus pensamientos y creencias para generar la consecuencia emocional, entiendes que puedes modificar y ajustar esos pensamientos. Sólo si sabemos los sesgos en los que caemos, vamos a ser capaces de eliminarlos.

Entonces, nuestro trabajo que nos ayudará a tener una vida más feliz en el día a día, ser más feliz en el trabajo o ser más feliz con tu pareja reside en identificar esos sesgos y modificarlos.

Ellis, el autor del modelo ABC, nos propone que busquemos nuestros «deberías» y nuestros «tienes que».

Esto es algo personal y cada uno tendrá los suyos, pero seguro que te viene algo a la mente. Por ejemplo, tienes que caer bien a todo el mundo, deberías de ser feliz todo el tiempo, etcétera.

En cuanto a distorsiones cognitivas, podemos encontrar muchas que seguro que te son familiares:

  • Abstracción selectiva: Cuando nos enfocamos en una parte de la información ignorando el resto. Por ejemplo, cuando piensas que tu día ha sido muy malo porque únicamente te enfocas en los eventos negativos que te han pasado, olvidándote de los positivos.
  • Adivinación del futuro: Creemos que sabemos lo que va a pasar en el futuro. Por ejemplo, creyendo que vamos a fracasar de antemano en algo que vamos a intentar.
  • Adivinación del pensamiento: En este caso, creemos que sabemos lo que piensan los demás de nosotros o de algo que hemos hecho. Generalmente esto pasa únicamente cuando creemos que los demás piensan algo negativo de nosotros.
  • Sobregeneralización: Tomar un caso aislado y generalizarlo para todos los casos. Por ejemplo, cuando hacemos alguna tarea mal y ya pensamos que todo en la vida se nos da mal y somos unos fracasados. Cuando la realidad es simplemente que esa tarea se nos ha dado mal pero seguro que somos muy buenos en otras, o quizás solo necesitemos más práctica para ser buenos en esa.
  • Blanco o negro: Cuando tendemos ver las cosas de manera binaria, donde solo hay dos posibles resultados que están en los extremos. Por ejemplo, cuando en una competición deportiva lo resumimos todo a éxito o fracaso, cuando la realidad es muy distinta.

Seguro que leyendo la lista anterior te has dado cuenta de casos donde te ha pasado a ti. Y si eres sincero contigo mismo no buscarás justificación, sabrás que has sido irracional y es algo que la próxima vez podrás identificar y pensar, por ejemplo, que estás cayendo en la distorsión cognitiva de la adivinación del futuro.

Yo me considero una persona muy racional (Creo que todo el mundo se considera así, ¿No?) y cuando me veo cayendo en una de estas contradicciones me ayuda a saber que estaba equivocado y cambio mi B, mis pensamientos o creencias.

Conclusión

El modelo ABC de Ellis explica que un acontecimiento genera unas consecuencias emocionales (Estar contento, triste…) dependiendo de nuestros pensamientos y creencias.

Muchas veces caemos en sesgos que hacen que estas consecuencias emocionales sean negativas. Si queremos modificar estas consecuencias emocionales tendremos que modificar nuestros pensamientos y creencias.

Para modificar nuestros pensamientos y creencias, primero debemos identificar los posibles distorsiones cognitivas en las que caemos o identificar creencias que empiezan con «Deberías» o «Tienes que». Te darás cuenta de que son irracionales y las cambiarás.

Esto no va a hacer que seamos felices todo el tiempo, en la vida vamos a experimentar sentimientos de tristeza transitoria y no hay que luchar contra ellos, hay que pasarlos. Pero si que tener unos pensamientos ajustados nos hará más felices y tendremos más pensamientos más positivos a lo largo del tiempo.


Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.


¿Y tú? ¿Qué sesgos crees que tienes? ¿Algún «Deberías» o «Tienes que» del que te hayas dado cuenta y quieras eliminarlo? Déjamelo en los comentarios.

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