Sobre mí

Me llamo Jesús, vivo en Austria (aunque viajo bastante) y mi vida la mueven dos cosas: la ambición y la curiosidad.

Desde que alcancé la mayoría de edad he tenido la mentalidad de ser cada día un poco mejor que el anterior en todos los aspectos de mi vida, desde el manejo del dinero hasta las relaciones sociales, pasando por la filosofía de vida, entre otros ámbitos.

La curiosidad es algo que me viene de serie. Me gusta leer sobre muchos temas, aunque la mayoría de veces me pillarás leyendo algo sobre economía, inversión o psicología. También fue la curiosidad la que me llevó a hacer un doctorado en Austria.

Fue esa mezcla de curiosidad y ambición la que me llevó a investigar cómo podía sacarle el máximo partido a mi dinero. Me horrorizaba ver mi dinero parado en el banco perdiendo poder adquisitivo. ¿Habría algún camino diferente al que sigue todo el mundo en el manejo de su dinero?

Y vaya si lo hay.

Nos han enseñado a vivir en piloto automático sin preguntarnos nada, acumulando dinero en el banco para comprar una vivienda con una hipoteca a 30 años y empezar a disfrutar de tiempo libre cuando lleguemos a la edad en la que el político de turno nos diga que nos podemos jubilar.

Pero eso no tiene por qué ser así. Hoy en día la inversión de calidad está más accesible que nunca y manejar bien tu dinero sólo es cuestión de aprender los métodos adecuados. Todos podemos crear un patrimonio personal que nos dé más libertad y mejore nuestra calidad de vida.

Por eso, tras miles de horas de lectura y años de práctica, me dedico a la divulgación de educación financiera, la cual me apasiona profundamente. Mi Ikigai, que dirían los japoneses.

Gracias a ella conseguí alcanzar un patrimonio de seis cifras con 25 años partiendo desde cero, tengo la libertad de vivir prácticamente dónde quiera y soy dueño de la mayor parte de mi tiempo.

Manejamos dinero toda nuestra vida, sin embargo, nadie nos ha enseñado a utilizarlo. Ni en las escuelas, ni siquiera en la Universidad.

Y nos guste o no, el dinero determina nuestra vida. Dónde vivimos, qué hacemos con nuestro tiempo, a qué edad podemos jubilarnos… Todo. Por eso creo que todo el mundo debería tener acceso a educación financiera de calidad y para eso creé Una Vida Ideal.

¿Por qué decidí llamarlo Una Vida ideal?

Buena pregunta.

Creo que tenemos que ambicionar a vivir una vida que realmente nos llene y nos ilusione. Una vida con libertad financiera, una vida donde las decisiones de los políticos nos afecten lo menos posible, una vida donde seamos dueños de nuestro tiempo. Una vida ideal, que para ti significará algo distinto que para mi.

Por eso, Una Vida Ideal va un paso más allá del ahorro y la inversión. También profundiza en la psicología del dinero para que aprendas a sacarle el máximo partido.

Pero no seamos ilusos: esto lleva trabajo y tiempo. Por eso soy largoplacista y creo firmemente que un gran paso se hace a base de cientos pequeños.

No vamos a llegar a nuestra vida ideal mañana. Pero sí podemos dar un paso hacia ella hoy. Y mañana otro. Y pasado otro más.

Te sorprenderá lo que eres capaz de lograr a largo plazo si adoptas esa mentalidad.


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