Inversión desde cero: Activa tu mentalidad inversora

Inversión desde cero: Activa tu mentalidad inversora

Empezar en el tema de las inversiones puede ser complicado debido a la cantidad de opciones y a que se parte de un conocimiento alto no apto para principiantes.
En este artículo te voy a contar todo lo que necesitas saber para iniciarte en el mundo de la inversión de manera sencilla así como mis primeros pasos de manera exacta.

Estos últimos años me he dedicado a aprender sobre inversión, leyendo día a día.

Cuando entiendes su potencial y que puedes vivir mejor en el futuro sin sacrificar el presente, ves el mundo de otra manera. Se te abren multitud de posibilidades.

¿Por qué empecé en el mundo de la inversión?

Siempre he sido una persona de mentalidad ahorradora, en mi casa siempre ha habido una máxima en cuanto al dinero se refiere: Nunca gastes más de lo que tienes.

Recuerdo que mi padre me decía desde bien pequeño que si cobras 10, no gastes 10, gasta 5 y guarda otros 5 para el futuro. No pretendas vivir por encima de tus posibilidades ni querer aparentar riqueza frente a los demás.

Estos valores me han acompañado desde bien pequeño, valores del ahorro, de no querer aparentar, de pensar en el futuro.

Considero que la inversión va un paso más allá, primero se tiene que tener mentalidad ahorradora, lo cual te permite vivir tranquilo durante toda tu vida sin las grandes preocupaciones de tener deudas tóxicas.

Después la inversión permite dar otro paso más adelante, al tener más dinero te puedes permitir unos estándares de vida más altos y, lo más importante, más tiempo libre, más libertad. Si bien las mejores cosas de la vida no se pueden comprar con dinero, estarás de acuerdo conmigo en que da mucha comodidad y resuelve bastantes problemas, aumentando la calidad de vida.

También si tenemos una situación privilegiada podramos optar a la independencia financiera, esto es tener la posibilidad de dejar nuestro trabajo porque tenemos unos ingresos que provienen de las rentas de nuestras inversiones. Pero esto es más dificil de lo que parece, como lo indico en la cara oculta de la independencia financiera.

Motivado por el simple hecho de querer vivir mejor en el futuro y tener más libertad, empecé a leer mucho, muchísimo sobre inversión.

Aprovechaba el tiempo en el transporte público para leer blogs sobre el tema, empecé a seguir en twitter a gente relacionada con la inversión y buceaba por los foros en busca de experiencias de otras personas como yo.

Me empezó a interesar el tema y no paré de leer e informarme. Lo hacía con mucha ilusión pero con los pies en la tierra: No se trata de un método milagroso, no te vas a hacer rico en unos días, simplemente va a mejorar tu vida a largo plazo. Pero puedes tener resultados muy por encima de lo que tendrías si no haces nada.

Se me abrió un nuevo mundo de posibilidades, si la vida fuera un videojuego, descubrir el mundo de la inversión es como desbloquear una parte del mismo. Una parte muy interesante y fructífera.

Lecciones basicas sobre inversión/ Qué aprendí

Te voy a decir lo que a mi me gustaría haber leído cuando empecé.

Como te he contado, dediqué mucho tiempo a estudiar el estado de los productos financieros de inversión actuales: Bolsa, fondos indexados, acciones, bonos, crowdlending, crowdfunding, depósitos, mercado inmobiliario, criptodivisas…

Aún así la inversión es un mundo enorme y estoy lejos de ser un experto. No obstante creo que la información que voy a compartir contigo puede ser de utilidad.

Rentabilidad y volatilidad

Lo primero es que una inversión tiene dos factores esenciales que la identifican y le dan sentido, rentabilidad y volatilidad.

La rentabilidad es el beneficio que obtienes en relación al dinero invertido. Una rentabilidad anual del 5% hace que ganes 50€ por cada 1.000€ invertidos cada año.

La volatilidad está asociada al riesgo de la inversión. Depende del producto hay inversiones con mayor o menor riesgo.

Como puedes imaginar, rentabilidad y volatilidad son dos valores que están relacionados, cuanto más alta es la rentabilidad mayor es la volatilidad.

Debemos valorar ese ratio rentabilidad-riesgo:

+Rentabilidad +Riesgo: Inversión con mucho riesgo que ofrecen también mucha rentabilidad. No es mala opción para invertir en cantidades moderadas sabiendo que puedes perder gran parte de ese dinero.

-Rentabilidad +Riesgo: Inversión con alto riesgo y baja rentabilidad. Mala opción sin duda y hay que evitarla.

+Rentabilidad -Riesgo: Inversión con alta rentabilidad y poco riesgo. Hay que tener los pies en la tierra y saber que nadie da duros por pesetas. Posible estafa la cual hay que descartar.

-Rentabilidad -Riesgo: Inversión con baja rentabilidad y poco riesgo. Buenas opciones de inversión conservadoras, especialmente cuando queremos empezar a rescatar el dinero de nuestras inversiones (Porque estemos cerca del retiro, por ejemplo)

Renta fija y renta variable

Otro concepto sencillo pero muy importante y que te lo encuentras día a día en el mundo de la inversión es el de renta fija y renta variable.

La renta fija nos da una rentabilidad inalterable previamente establecida, como puede ser la deuda que emiten los paises para financinanciarse en forma de bonos. Seguro que te suena eso de bonos del estado, ¿Verdad?

La renta variable es la cual cuyos valores de rentabilidad fluctuan, unas veces más altos otras veces más bajos. El ejemplo clásico de esto son las acciones, que en un mismo día suelen cambiar de valor.

La renta fija suele ser sinónimo de rentabilidad asegurada porque viene asegurada por un país. Por ejemplo, si compras bono de deuda alemán, si no te pagan es porque el país ha entrado en bancarrota, algo extremadamente improbable.

Lógicamente, al ser rentabilidades aseguradas, son muy bajas.

Las distribución entre renta fija (bonos) y renta variable (acciones) viene determinada por tu perfil de inversión.

Un inversor joven, que está en fase de acumulación de patrimonio y va a largo plazo optará por una distribución con mucha renta variable, pues no necesita disponer del dinero en los próximos años así que busca una mayor rentabilidad.

Un inversor cercano a la edad de retirarse que quizás va a necesitar ir sacando parte del dinero que tiene invertido, tendrá mucha renta fija, pues quiere evitar las oscilaciones del mercado y quiere menor riesgo a costa de menos rentabilidad.

Se ha hecho popular una fórmula para distribuir la renta fija y renta variable de la siguiente manera:

Renta fija = 110 - tu edad
Renta variable = 100 - Renta fija

Por ejemplo, una persona con 40 años según esta fórmula tendría 70% de renta fija y 30% de renta variable.

A mi personalmente no me gusta esta fórmula y te digo el porqué:
Esta fórmula se basa en que nos vamos a retirar cerca de los 70 años y asume que todos tenemos el mismo estilo de vida y la misma aversión al riesgo, lo cual no es así.

Una persona que aun siendo joven no pueda soportar caidas bruscas en los mercados y, debido a su edad, la fórmula le otorgue mucha renta variable, puede desmotivarse con la inversión y tomar malas decisiones.

En este caso sería mejor dedicar más peso a la renta fija, obteniendo más seguridad y tranquiladad a cambio de unos puntos de rentabilidad.

Inversión frente a especulacion

Es fundamental para nuestra formación distinguir inversión de especulación.

Especulamos cuando no dedicamos tiempo a investigar por nuestra cuenta sobre los riesgos reales de una inversión y sus potenciales pérdidas. Cuando nos dejamos llevar por una noticia puntual o lo que es tendencia sin dedicarle un tiempo prudencial a informarnos sobre la inversión que vamos a hacer.

Las criptodivisas es un buen ejemplo de especulación, ya que hay mucha gente que se deja llevar por la moda e invierte sin haber hecho un análisis previo. Lo cual no quiere decir que toda las inversiones en criptodivisas sean especulativas.

El mercado es impredecible, y más para gente de a pie que tenemos otros trabajos y no dedicamos nuestra vida entera a entender mejor las profundidades del mercado de valores.

Pero es que ni los profesionales son capaces de batir al mercado a largo plazo. Con lo cual no debemos creernos más listos que nadie para hacer lo que se denomina como market timing.

El market timing consiste en intentar predecir los valores futuros del mercado. Si se trata de una empresa concreta y la tenemos muy estudiada, tiene sentido y podríamos invertir en ella a pesar de que el riesgo siempre va a estar ahí.

Pero pensar que podemos predecir la llegada de una crisis nos va a llevar a errores y pérdidas de rentabilidad, por lo cual no hay que especular con ello.

De hecho, una conocida estrategia en el mundo de la invesión es la del Dollar Cost Averaging, la cual consiste en invertir un poco cada mes, así, a largo plazo habremos comprado tanto a precios altos como a bajos y nos quedaremos con la media.

Dada el rendimiento postivo a largo plazo del mercado, será una operación más que rentable. Aunque rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Gestión activa vs gestión pasiva

En la gestión activa se trabaja día a día analizando el mercado en búsqueda de buenas oportunidades de inversión, tomando la decisión de invertir en base a la opinión y la información de la que se dispone.

Puede ser tanto un inversor analizando empresas y comprándolas en bolsa como fondos de gestión activa donde las operaciones las deciden los gestores de dichos fondos.

La gestión pasiva simplemente busca replicar un índice, como puede ser el S&P500, el índice de las 500 empresas más potentes de Estados Unidos.

En la gestión pasiva vas a muy largo plazo, de diez años para arriba, puesto que el mercado históricamente siempre ha subido a largo plazo, en teoría sacarás rentabilidad de la inversión.

La gestión activa puede ser útil a corto plazo, pero a largo plazo siempre acaba con menor rentabilidad que el mercado, no hay ningún fondo de gestión activa que haya superado la rentabilidad del mercado a largo plazo.

Por supuesto, la gestión activa conlleva unas comisiones más altas que la gestión pasiva, cuyos costes son mínimos.

Además, los bancos tradicionales tienen unas comisiones muy altas, puesto que van dirigidos al usuario inexperto que confía en su banco de toda la vida y se aprovechan de ello. Ofrecen productos financieros realmente poco rentables (Con las comisiones el banco siempre gana).

Yo soy fan de la gestión pasiva, pues ha demostrado su efectividad, está muy diversificada, tiene bajas comisiones y voy a largo plazo. Un producto ideal para mi.

Además, para que la gestión activa resulte efectiva, tendría que dedicar muchísimo tiempo al análisis de las diversas empresas, que tampoco podrían ser muchas por el tiempo del que dispongo.

Prefiero disfrutar de ese tiempo para mi.

Analizando un buen producto financiero

Para hacerlo sencillo voy a dividir los productos financieros por categorías para poder explicarlos mejor.

  • Mercado de valores: Los productos basados en el mercado de valores o bolsa. Pueden ser desde acciones individuales a fondos indexados los cuales replican un índice. El ejemplo más básico sería el de acciones individuales de empresas, es renta variable.
  • Bonos: Como la deuda que emiten los gobiernos, es renta fija.
  • Criptodivisas: Como el Bitcoin o Ethereum, las criptomonedas tienen una volatilidad extrema, el bitcoin estuvo en 2015 a 200 dólares y a finales de 2018 llegó a rozar los 20.000 dólares en su pico máximo histórico. No apto para cardiacos.
  • Crowdlending/Crowdfunding: Préstamos de particulares para otros particulares o para proyectos, respectivamente. Buenas rentabilidades con un alto riesgo.
  • Inversión en startups: Invertir en empresas que están empezando y necesitan financiación. Idealmente con un producto novedoso. Alto riesgo y posibilidad de altas rentabilidades, aunque costoso y requiere de un analisis exhaustivo.
  • Mercado inmobiliario: Posiblemente el método de inversión más conocido en España por la gente de a pie, compra de inmuebles para su posterior alquiler. Requiere tiempo para encontrar inmueble a un buen precio y depende de factores externos como la posible intervención por parte del gobierno en el alquiler.
    Aunque depende de la zona, históricamente ha dado una rentabilidad media a largo plazo, pues tiene unos costes iniciales muy altos.

Aparte de valorar la rentabilidad y el riesgo de nuestra inversión, es importante saber todos los gastos asociados los cuales se restarán de nuestra rentabilidad. Estos gastos dependen del tipo de inversión.

Para la mayoría de inversiones que se pueden realizar por internet son gastos de comisiones como comisión de gestión, de suscripción, de reembolso, de custodia… Cada producto es diferente y aunque sea complicado tenemos que investigar a fondo y tener anotados todos los gastos.

La inversión inmobiliaria tradicional, es decir, comprando el inmueble y alquilándolo, tiene otros gastos diferentes como son el de notaría, seguros, impuestos como el IBI, el IVA en el alquiler… También conviene hacer calculos exhaustivos para comprobar la rentabilidad real.

Solo sabiendo todos los gastos asociados y calculando con ellos la rentabilidad real podremos valorar bien un producto financiero.

Frente a las nuevas plataformas que prometen altísimas rentabilidades con bajo riesgo huye. En los últimos meses cayeron varias plataformas de crowdlending que tenían un fuerte sistema de afiliados (Para ganar usuarios rápidamente) pero opacas, no daban informes economicos ni estaban auditadas.

En el mundo de la inversión conviene ser escéptico, en la inversión a largo plazo con cabeza es mejor dejar escapar algunos trenes pero montarnos en uno seguro, porque a veces los trenes que van rápido, se estrellan.

Ejemplo de cartera de inversión

Ya hemos visto diferentes tipos de inversión, ahora toca tener una noción de cómo combinarlos.

Realmente puedes enfocarte solo en un tipo de inversión y que te vaya bien, pero diversificar siempre es aconsejable, pues disminuye el riesgo.

Tu cartera de inversiones es algo totalmente personal que va con tu situación actual, copiar la cartera de otra persona al azar no tiene sentido porque vivís situaciones diferentes: Diferentes ingresos, diferente aversión del riesgo, diferente edad, diferente situación laboral… etcétera.

Esto ya lo hemos visto en el subapartado de renta fija y renta variable, cómo un inversor cercano al retiro tenderá a buscar menos riesgo y, por lo tanto, menor rentabilidad.

Un inversor jóven, por ejemplo, podría aventurarse en inversiones con más riesgo, como criptodivisas o crowdlending, dedicándole un mayor peso en su cartera (¡Aunque no mucho!)

Pero hay más profundidad que los porcentajes de dedicamos a renta variable y renta fija. Un buen ejemplo de ello es la cartera permanente, The permanent porfolio.

La cartera permanente busca ser efectiva en los cuatro escenarios económicos por lo que divide la inversión en cuatro activos que se comportan bien en cada etapa económica de la economía:

  • Prosperidad: Acciones.
  • Deflación: Bonos.
  • Inflación: Oro.
  • Recesión: Dinero efectivo.

Probablemente la cartera permanente no sea la que te vaya a conseguir más rentabilidad a largo plazo, pero sí te va a aportar mucha seguridad sea cual sea la época en la que nos encontremos.

Para gente que no soporte las caidas bruscas en bolsa o esté cerca su retirada, opciones más seguras son las más acertadas y con las que más cómodo se va a sentir.

El paso a la acción

Cuando ya me sentí con unos conocimientos sólidos tras mucho tiempo leyendo pasé a la acción.

Hay que equilibrar: No nos podemos lanzar sin los conocimientos suficientes pero tampoco podemos estar en parálisis por análisis, esto es cuando no pasamos a la acción por intentar buscar el escenario ideal, el cual nunca se va a dar.

Fondo de emergencia

La primera decisión asequible en cuanto a inversión para todo el mundo debe ser analizar en qué banco dejar tu fondo de emergencias.

Un fondo de emergencias es un dinero que tenemos accesible para cubrir gastos excepcionales que no esperamos, de manera que si no tenemos fondo de emergencias tendríamos que desinvertir o endeudarnos. Y ya sabes que las deudas no suelen ser buenas.

Por ejemplo una avería grave del coche, un gasto médico no cubierto inesperado, perder nuestro empleo o mil cosas más. Si no dispones del fondo de emergencia, el bajón será el doble.

Este fondo de emergencias como su nombre indica debe de usarse para emergencias, no tendría sentido costear un viaje de vacaciones con el dinero de este fondo, por ejemplo.

La cantidad depende de nuestra situación personal. Se suele recomendar que sea la cantidad total de nuestros gastos durante un año, a mi me parece bastante adecuado aunque cada situación es un mundo.

Tener un fondo de emergencias es lo primero que hay que hacer para tener seguridad y estabilidad financiera.

Pero no solo basta con meter el dinero en el banco y olvidarse, si investigamos más podemos rentabilizar algo más nuestro dinero y que la inflacción no se note tanto.

Por ejemplo, yo tengo mi fondo de emergencia en MyInvestor, el cual ofrece 1% anual hasta 15.000€, es decir, 150€ euros al año sin riesgo ninguno que son más que bienvenidos.

No me cubren de la inflacción, que suele rondar el 2% anual, pero es una buena forma de tener mi dinero accesible y que al menos no pierda tanto valor.

Crowdlending: Análisis de Mintos

Mi primer paso fue entrar en la plataforma de crowdlending Mintos.

¿Por qué entré en Mintos? Analicé las plataformas de crowdlending, leí muchas opiniones de las diversas plataformas así como del crowdlending en general, analicé los factores que eran importantes para que este negocio fuera bien y ví que era la mejor opción.

Específicamente, puse especial atención en que Mintos es la plataforma más grande, me permitía hacer filtros para seleccionar los originadores de préstamos que yo quisiese, en cinco años solo había habido problemas por quiebra de uno de sus originadores y las rentabilidades tenían sentido, no estaban disparadas.

Una vez en la plataforma, me puse a analizar los originadores de préstamos, lo cual es lo más importante.

No solo consultaba calificaciones de Mintos (De A+ a D), también las calificaciones en páginas como exploreP2P e información de los originadores en si como el volumen de préstamos o las auditorías.

El crowdlending me parece una buena inversión si no buscas rentabilidades demasiado altas (>12%), analizas bien a los originadores y a la plataforma. Es un trabajo que tienes que hacer una vez, y a partir de ahí el dinero trabaja solo obteniendo ingresos pasivos.

No obstante, como toda inversión, el riesgo está ahí. Yo tengo un 8,5% de mi cartera de inversión en crowdlending con el objetivo de subir la rentabilidad global un poco, no te recomiendo dedicar más de un 10% de tu cartera.

Si quieres entrar en Mintos puedes hacerlo a través de este enlace, el cual te dará una bonificación de dinero extra y apoyarás a este blog. Si queréis un análisis más detallado podéis dejarmelo en los comentarios.

Fondos Indexados

Una vez teniendo mi fondo de emergencia y tras un primer contacto con la inversión en crowdlending, tocaba a los fondos indexados.

Los fondos indexados replican un índice, por ejemplo, el S&P 500 el cual representa a las 500 empresas más potentes de Estados Unidos.

Simplificándolo al máximo: A lo largo del tiempo las empresas valen más y más, por lo que las acciones que hemos comprado ahora tienen un valor superior. La rentabilidad anual histórica del S&P500 es mayor de 9%.

Esta es la tendencia que ha seguido la bolsa históricamente, puede que haya una profunda crisis mundial que rompa el sistema por completo y tengamos que retroceder a cómo vivíamos en 1980, por ejemplo. Pero estarás conmigo en que es muy improbable.

Los fondos indexados es una inversión a largo plazo en la que conviene hacer aportaciones periódicas. Es decir, cada mes aporta una cantidad constante. Así, comprarás tanto a valores altos como a bajos, al final te quedaría a un valor promedio.

Sus características me gustan mucho:

  • Largo plazo
  • Rentabilidad históricamente contrastada
  • Aportaciones periódicas
  • Comisiones bajas
  • Riesgo asumible
  • No requiere apenas tiempo
  • Posibilidad de una diversificación mundial de manera sencilla

Como ejemplo de índice te he puesto el S&P500 que es el estadounidense, pero también hay de empresas europeas, mercados emergentes, Japón y pacífico.

Aunque podría invertir todo en el S&P500, he optado por una diversificación mundial en varios índices, dando un peso a la cartera proporcional al peso de esos paises en la economía mundial.

Me llevó un tiempo analizarlo y hacer las cuentas pero te dejo por aquí toda la información de mi cartera, espero que te sea útil:

  • 46% Vanguard US 500 Stock Index Inv EUR Acc IE0032620787
  • 25% Vanguard European Stock Idx Inv EUR Acc IE0007987690
  • 15% Vanguard Emerg Mkts Stk Idx Inv EUR Acc IE0031786142
  • 10% Vanguard Japan Stock Index Inv EUR Acc IE0007281425
  • 4% Vanguard Pac ex-Jpn Stk Idx Inv EUR Acc IE0007201043

He usado la plataforma de MyInvestor dado que tienen fondos Vanguard, que es la empresa lider del mercado que los gestiona.

Por supuesto, cada cual es responsable de la inversión de su dinero. Yo te ofrezco aquí toda la información que he podido recopilar de manera resumida y sencilla así como la configuración de mi cartera.

Los fondos indexados dan para hablar en su propio post, por lo que si hay interés en hablar de ellos me lo podéis dejar en los comentarios.

Plan de futuro

Una vez sentadas las bases de nuestra inversión, queda tener bien definido nuestro plan de futuro y seguir el rumbo.

Durante el camino pasarán multitud de cosas: Crisis, pánico, periodos donde no estamos ganando, ganas de hacer compras compulsivas…

Hay que ser fuerte y mantenernos con nuestra estrategia.

Por supuesto siempre es bueno mantenernos informados y aprendiendo durante el camino, quizás surgen nuevas plataformas donde nos ofrezcan mejores condiciones o algún producto interesante.

Mi plan de futuro consiste en aportaciones mensuales a los fondos indexados y mantener posiciones en crowdlending.

También analizaré con más detenimiento los fondos indexados de Small/Mid caps (Pequeñas y medianas empresas) y el de REITs, los cuales se dedican al mercado inmobiliario.

Son una buena fuente de diversificación y ofrecen rentabilidades interesantes, no obstante requiere de tiempo decidir si las incorporo o no a mi cartera de inversión y en qué porcentaje

Por supuesto seguiré formándome y leyendo sobre temas de inversión, así como intentar estar al tanto de nuevos productos financieros.


¿Y tú? ¿Has invertido o tienes la intención de hacerlo? ¿Cual es tu plan a largo plazo? Déjamelo en los comentarios.

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