10 consejos para ser más productivo en el trabajo

10 consejos para ser más productivo en el trabajo

¿Se te hacen eternos los días en el trabajo y aún así no consigues acabar lo que tenías pensado? No te preocupes, le pasa a mucha gente en algún momento de sus vidas.
Siendo productivo se te pasan las horas mas rápido, el día será más ameno y tendrás una mayor satisfacción personal por el buen trabajo realizado.
Cuando pensamos en qué hacer para ser más productivos muchas veces pensamos que tenemos que encontrar la receta mágica, cuando nos olvidamos de controlar factores sencillos pero con una gran influencia en nuestra productividad, te dejo 10 consejos que te serán de gran utilidad. ¡Allá vamos!

1. Planea tu jornada

Una jornada en la que hagas tareas según te acuerdes de ellas no va a ser muy productiva y puede descuidar tareas importantes.

Dedica cinco o diez minutos a planificar las tareas que vas a realizar, puedes hacer una lista en el bloc de notas con todo lo que quieres completar ese día, siendo realista y dando una duración estimada de lo que te van a suponer para no pasarte de las horas que le dediques al trabajo.

Te recomiendo también que las ordenes por prioridad, si hay una tarea de la que dependen compañeros o que te va a facilitar otras tareas, realízala en primer lugar.

Si no hay ninguna que sea más urgente que otra, puedes ordenarlas por dificultad aproximada.

Empieza por la más dificil y luego las demás irán cayendo sin tanto esfuerzo, el día irá cuesta abajo, tu productividad aumentará sin darte cuenta y te alegrarás de seguir esta estrategia.

El mejor momento de hacer tu lista de tareas es al finalizar el día anterior, dado que tienes en mente todas las tareas pendientes y no se te olvidará ninguna.

Aunque nada más llegar al trabajo también es buena idea, dado que vas a visualizar tu día completo y lo que tienes que hacer durante el mismo.

Al final lo importante es que hagas la lista de las tareas que tienes que realizar y la cumplas, porque te aseguro que tu productividad se dispara con este consejo.

2. Haz ejercicio

La mayoría tenemos un trabajo de estar sentados ocho horas al día e incluso algunos después de la jornada laboral seguimos sentados delante del ordenador con otras tareas.

Por ello el ejercicio cobra un valor fundamental para nuestra productividad, ya que se encarga de eliminar el estrés, hacernos más felices gracias a las famosas endorfinas y encontrarnos mejor físicamente.

Estar sentado todo el día en la misma postura hace que nos puedan llegar a molestar partes del cuerpo, pero el ejercicio hace que nuestros músculos se estiren y salgan de su rutina de los mismos movimientos, lo cual es algo muy beneficioso y lo notaremos durante el trabajo.

¿No te ha pasado que cuando te quieres dar cuenta ya tienes una mala postura delante del ordenador y te empieza a doler la espalda? El ejercicio te ayudará a fortalecerla y mantener una postura correcta durante más tiempo.

Menos estrés, menos dolores, más vitalidad, más productividad. Simple.

3. Fuera distracciones

Vivimos en un mundo con muchas distracciones, principalmente causadas por el teléfono móvil.

Lo malo es que tienes un mundo en la palma de tu mano, redes sociales, periódicos, chats con tus amigos y familiares, ¡Cómo resistirse a eso!

Lo bueno que precisamente, es un dispositivo muy controlable y basta con desactivar el wifi o los datos. O guardarte el móvil en el bolsillo y no tenerlo a la vista en la mesa.

También hay aplicaciones como forest las cuales te ayudan a resistir la tentación, bloqueando parcialmente el uso del mismo. Yo mismo la utilicé cuando tenía momentos de debilidad y me sentía tentado a distraerme más veces de la cuenta.

Si eres una persona a la que le gusta estar al día de las noticias, hazlo antes de ponerte con una tarea o durante los descansos, tampoco interrumpas nunca tu trabajo por responder un mensaje sin importancia.

Además, si la gente sabe que estás disponible durante tus horas de trabajo, con más motivo te hablarán.

Otra medida esencial es tener el sitio de trabajo lo más ordenado posible, tener lo que necesitamos a mano pero no revuelto, eso nos hará ser más productivo.

4. Aliméntate bien

No te digo nada que no conozcas si te cuento que la alimentación es fundamental para tu vida diaria, pero lo que quizás no te habías planteado son los pequeños snacks que pueden tener un impacto muy positivo en tu productividad.

Frente a las típicas comidas de entre horas que se suelen ver como barritas energéticas (Spoiler: Son barritas de azúcar), chocolatinas, cafés, refrescos y demás yo te propongo la fruta.

Una manzana puede mantenernos más activos que un café y durante más tiempo, aparte de ser mejor para la salud.

Esto es debido a la fructosa que contiene combinado con un bajo índice glucémico, lo cual hace que vaya liberando energía poco a poco, por lo que aumentará la productividad durante unas cuantas horas.

Los plátanos son geniales para la actividad cerebral, así que son otra gran alternativa, además de muy cómodos para tomar en un momento sin ensuciar nada. Las mandarinas también son muy cómodas y en otoño e invierno son una fuente de vitamina C muy interesante.

En general, cualquier fruta que puedas comer va a ser una gran elección, ya que puedas traerla ya preparada en un pequeño táper. 

Yo me preparaba por las mañanas un táper de naranjas y manzanas 10 minutos antes de ir a trabajar y es algo que durante la jornada laboral agradecía mucho. Te lo recomiendo encarecidamente, vas a ver cómo aumenta tu vitalidad y con ello tu productividad laboral 🙂

5. Haz descansos controlados

Tan malo es para un buen desempeño en el trabajo no descansar nada como descansar a menudo y demasiado tiempo.

Aunque los descansos muchas veces no dependen del empleado y están establecidos a unas horas determinadas, si dependen de ti es importante una administración adecuada para rendir mejor.

Referente a los descansos la virtud está en el punto medio, dado que:

  • Si descansamos muy a menudo vamos a interrumpir nuestro trabajo cuando estamos rindiendo más.
  • Si descansamos mucho tiempo vamos a desconectar totalmente y perder el hilo de lo que estábamos haciendo.
  • Si descansamos poco nuestro rendimiento va cayendo hasta llegar a un punto que trabajamos con lentitud o nos distraemos con facilidad

A los que les guste más las matemáticas pueden ver esto como un problema de optimización, encontrar la frecuencia y la duración de los descansos que optimice nuestra productividad.

Yo te recomiendo empezar por descansos de 5 minutos cada hora y ver cómo te afecta, ver cómo te sientes antes del descanso y tras el descanso.

Si ves que antes del descanso estás rindiendo bien y te encuentras fresco, lo mismo puedes descansar 10 minutos cada hora y media.

Experimenta diferentes combinaciones y encuentra la que mejor se adapte para ti y que haga sacar una mayor productividad durante tu jornada laboral.

Pero ahí no acaba este punto. No menos importante es qué hacemos durante ese descanso.

Por supuesto aparte de ir al servicio si lo necesitas, intenta tomar aire fresco siempre que puedas, andar un poco (O al menos estar de pie). Una conversación con un compañero de trabajo siempre es bienvenida, y más si no se trata sobre el trabajo sino de un tema que nos haga desconectar durante un momento y relajar nuestro cerebro.

Yo no escucho música mientras trabajo porque me desconcentra, pero en los descansos frecuentemente aprovecho para escuchar una canción que me guste mucho, que me de energias, y me funciona muy bien pues vuelvo al trabajo con más ganas.

6. Evita la multitarea

Estás utilizando una hoja excel para unos cálculos pero se te ocurre que tienes que mandar un email a tu compañero para comentarle un encargo de la semana que viene. 

Abres el correo y ves que tienes uno pendiente del jefe para que le eches un vistazo a unos requisitos que ha enviado un cliente.

El resultado es que al final te quedan tareas a mitad que luego tardas más en completar, en el conjunto de tareas has perdido un tiempo valioso.

Cuando nos arrancamos a hacer una tarea y saltamos la primera barrera de empezar, vamos haciéndola cada vez más rápido y de manera más eficiente.

En el ejemplo del excel, sabemos dónde consultar los datos y qué operaciones hacer, vamos directamente a esos campos y hojas sin necesidad de pensar mucho porque lo tenemos automatizado al hacerlo un par de veces seguidas.

Interrumpir esa tarea hace que se rompa el proceso de automatización y que vayamos más despacio.

Funciona como un coche, al principio tienes que arrancarlo, meter primera, vas subiendo la velocidad y la marcha hasta que vas a una velocidad alta.

Si paras, al retomar otra vez la tarea tienes que arrancar el coche de nuevo, pasar por todas las marchas hasta llegar a donde estabas antes, yendo a una buena velocidad.

Concéntrate en acabar la tarea que estás haciendo, ya que una vez la empiezas has cogido una buena velocidad, cuando acabes pasa a la siguiente. Ya sea una tarea de 5 minutos o de 40.

Si de repente te acuerdas de una tarea que tenías pendiente y no quieres que se te olvide, abre el bloc de notas y escríbelo rápidamente, pero no te pongas a ello. 

Es algo que suele pasar a menudo y a mi esto me funcionaba muy bien para que no se me olvidase nada pero seguir con mi tarea principal.

7. Desconecta del trabajo

Cuando termina tu jornada laboral, en la medida que sea posible (Habrá casos que desgraciadamente no les quede otra), no te lleves nada de trabajo a casa.

Desconecta, no mires el email ni le des muchas vueltas a las tareas que tienes que hacer.

La mente tiene que resetearse, tienes que desconectar en tu tiempo libre completamente, porque si no vas a entrar al día siguiente cansado al trabajo, los días se te harán iguales y eso repercutirá negativamente en tu productividad.

8. Mide en resultados, no en horas

Salvo algunos freelancers, normalmente estamos acostumbrados a trabajar por horas. Normalmente tienes que trabajar 8 horas al día y para casa.

Este modelo (A mi juicio anticuado, pero ese es otro tema), nos hace que nos centremos en rellenar las 8 horas con trabajo, nos hace que extendamos las tareas por el mero hecho de ocupar más tiempo y crearnos la ilusión de que pase más rápido la jornada laboral.

A pesar de tener que estar nuestras 8 horas en el trabajo, podemos fijarnos nuestros pequeños objetivos que cumplir durante ese día.

Esto hará que midamos el día en resultados, en pequeñas metas logradas en lugar de en simplemente haber trabajado 8 horas.

Al medir en resultados, lograremos hacer más tareas un mayor esfuerzo, habremos hecho más trabajo en menos tiempo.

9. Duerme lo suficiente

¿Alguien es capaz de trabajar bien sin haber dormido lo suficiente? Yo desde luego no.

Lo peligroso de no dormir lo suficiente es entrar en una espiral negativa, la cual me pasó a mi:

Durante una época donde trabajaba y estudiaba, me administré mal el tiempo, con lo cual tuve que quedarme por la noche y no pude dormir bien.

Al día siguiente estaba muy cansado, me llevó más tiempo de la cuenta hacer las tareas que tenía pendientes, después del trabajo tenía los estudios, que al estar cansado me costaban más, por lo que me quedaba hasta tarde, no dormía bien y se repetía el ciclo.

Al darme cuenta de esto paré la rueda. Respeté mis horas de sueño y al día siguiente, con un extra de motivación y estando descansado pude ponerme al día en todo e ir a la cama a una buena hora para descansar.

Dormir bien es clave en la productividad y en una salud adecuada. Si entras en alguna espiral negativa, córtala de raíz cuanto antes. Dormirás más y trabajarás mejor.

10. Recuerda por qué estás trabajando

Mantente motivado recodándote las cosas buenas de tu trabajo y lo que te gusta de él para empezar el día con más energía.

Se que mucha gente no le gusta su trabajo, así que se puede buscar otra motivación:

  • Mi trabajo me permite dinero para el ocio que tanto me gusta.
  • Mi trabajo es una solución temporal para dar el salto a un trabajo mejor.
  • Con mi trabajo gano un dinero que irá destinado a abrir mi propio negocio.
  • Con mi trabajo gano un dinero que irá destinado a mi libertad financiera.

O la que sea en tu situación personal.

Lo importante es mantenerte automotivado para sentirte agusto con tu trabajo actual y aprovechar esa motivación para hacer las cosas con una mayor eficacia.

Conclusión

Seguramente estos consejos no son los más revolucionarios (Porque no hace falta que lo sean) pero sí son los más eficaces, no existe una pastilla milagrosa que te haga capaz de hacer 20 tareas a la vez en menos tiempo.

Estos consejos son sencillos y, lo más importante, prácticos. Te he comentado cómo llevarlos a cabo y ahora depende de ti, seguro que aplicándolos con constancia tu productividad laboral aumenta exponencialmente.

¡Mucho ánimo!

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